El Servicio Secreto de los Estados Unidos aplicó medidas disciplinarias contra seis agentes del organismo por irregularidades en su desempeño durante el atentado contra el presidente Donald Trump en 2024. Los castigos, que incluyen suspensiones de entre 10 y 42 días sin recibir salario ni beneficios, se aplicaron en los últimos meses como parte de una revisión interna.
Repercusiones institucionales tras incidente en Pensilvania
El suceso tuvo lugar el 13 de julio de 2024 durante un acto político en Butler, Pensilvania. Matt Quinn, segundo al mando en la institución, aseguró que el enfoque actual está centrado en identificar y resolver los factores que condujeron al incidente, señalando que se están implementando acciones correctivas a nivel institucional.
Proceso de revisión interna confirma responsabilidades individuales
Según los resultados del análisis interno, seis funcionarios del Servicio Secreto incurrieron en conductas que violaron protocolos establecidos. La sanción más severa alcanzó un periodo de seis semanas sin actividades laborales remuneradas, mientras que otras afectaciones tuvieron duración menor.