El jefe de gobierno de Israel responsabilizó a una organización insurgente de utilizar tácticas violentas contra civiles en una región conflictiva. Durante una comparecencia previa a una reunión de gabinete, indicó que grupos extremistas estarían disparando contra las piernas de mujeres y menores para evitar que abandonen un área bajo tensión militar.
Desplazamiento civil y operaciones bélicas
Según declaraciones oficiales, aproximadamente cien mil personas han abandonado una ciudad en conflicto. El mandatario aseguró que estos grupos insurgentes intentan impedir el éxodo civil para utilizarlos como protección humana. “Hacen cualquier cosa para que nadie se vaya”, sostuvo.
Conflicto armado y objetivos militares
Las autoridades israelíes informaron sobre intensificación de acciones militares tanto en periferias como en zonas urbanas, logrando neutralizar a elementos de una fuerza especial vinculada a atentados previos. También mencionaron la destrucción de infraestructuras consideradas estratégicas por el bando opositor.
Asistencia humanitaria y costos diplomáticos
El gobierno israelí estableció una ruta de seguridad para facilitar la salida de civiles y acceso a ayuda urgente. Aunque reconocieron presión internacional, enfatizaron que continuarán con operaciones hasta alcanzar metas establecidas. “Si debo elegir entre victoria sobre adversarios y propaganda en contra, elijo la victoria”, concluyó el líder israelí.