En el contexto de las celebraciones por el medio siglo de existencia del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), se presenta “Las Pioneras”, una muestra fílmica que reúne obras de las primeras generaciones de cineastas mujeres egresadas de esta institución.
Reconocimiento a miradas pioneras del cine mexicano
La iniciativa tiene como objetivo recuperar y proyectar cortometrajes y largometrajes realizados por alumnas de las primeras once generaciones del CCC, entre las que destacan figuras como Busi Cortés, Maryse Sistach, Dana Rotberg, Eva López Sánchez, Patricia Martínez de Velasco y Tatiana Huezo. Estas producciones, muchas de ellas reconocidas con nominaciones o triunfos en los Premios Ariel, representan un hito en la representación del universo femenino dentro del cine nacional.
Además de las proyecciones, el ciclo fomentará espacios de diálogo con creadoras del audiovisual y con Dinorath Ramírez González, directora del CCC, con el fin de resaltar la trascendencia de estas miradas fundacionales en la historia del cine mexicano y en el patrimonio audiovisual del país.
Cartelera y sedes de exhibición
La programación arrancó el 28 de noviembre y se extenderá hasta el 4 de diciembre en la Cineteca Nacional, sede principal del evento. A continuación, el desglose diario:
- Sábado 29 de noviembre: Lejos de las fiestas, de Olga Cáceres (1982); Coyoacán, de Claudia Magli (1983).
- Domingo 30 de noviembre: Monse, de Gloria Ribé (1978); A la misma hora, de Teresa Mendicuti (1987).
- Lunes 1 de diciembre: La neta, no hay futuro, de Andrea Gentile (1988); El rutas, de Elsie Méndez (1984).
- Martes 2 de diciembre: Árido, de Tatiana Huezo (1993); Goitia, de Olga Cáceres (1980); La venganza, de Eva López Sánchez (1989); Un frágil retorno, de Busi Cortés (s/f).
- Miércoles 3 de diciembre: Las Buenromero, de Busi Cortés (1979); Solo un grito solo, de Magdalena Acosta (1978); No se asombre sargento, de Eva López Sánchez (1989); Objetos perdidos, de Eva López Sánchez (1992).
- Jueves 4 de diciembre: La vida toda, de Carolina Fernández (1979); Nina, de Ángeles Sánchez (1989); El sótano, de Patricia Martínez de Velasco (1988); Entre la presencia y el olvido, de Laila Heiblum y Claudio Rocha (1988); ¿Y si platicamos de agosto…?, de Maryse Sistach (1980).
Una condena por asesinato en Baja California
En otro hecho, una joven de 23 años, identificada como Ari Gisel, fue sentenciada a 20 años de prisión por instigar el asalto que derivó en el asesinato de tres turistas en una playa remota de Baja California en abril de 2024. Las víctimas eran los hermanos australianos Jake y Callum Robinson, y su amigo estadounidense Carter Rhoad, quienes fueron localizados sin vida días después, con impactos de bala en la cabeza, en el fondo de un pozo.
Durante el juicio abreviado, la mujer admitió haber alentado el robo con las palabras:
“Traen buen teléfono y buenas llantas (neumáticos)”,
dirigidas a sus cómplices: Irineo Francisco “El Yuni” o “El Junior”, Jesús Gerardo “El Kekas” y Ángel Jesús, cuyos apellidos no fueron revelados.
Impacto y consecuencias del crimen
Los agresores siguieron el vehículo de las víctimas hasta su campamento en las cercanías de Santo Tomás, donde cometieron el robo y, al enfrentar resistencia, los asesinaron. Aunque Jesús Gerardo e Irineo Francisco presuntamente tienen vínculos con el cártel de Sinaloa, las autoridades no han encontrado evidencia de que el crimen estuviera relacionado con el crimen organizado.
Mientras tanto, los tres hombres siguen procesos judiciales separados: los dos primeros están recluidos en El Hongo, prisión de máxima seguridad, y Ángel Jesús en un centro penitenciario en Ensenada.
Palabras en la audiencia
Las familias de las víctimas expresaron su dolor durante la audiencia.
“Soñábamos con verlos crecer, con que tuvieran hijos. Ahora todo eso se ha esfumado”,
declaró Debra Robinson, madre de Jake y Callum. Su prometida de Rhoad afirmó:
“Él era mi seguridad en el mundo. Mi vida ahora es una pesadilla”.
Ari Gisel, madre soltera, pidió disculpas:
“Sé que nada que pueda decir compensará o les dará paz. Estoy enfocada en ser una mejor persona y lamento mucho sus pérdidas. Les aseguro que no sabía lo que pasaría esa noche”.
Al declararse culpable, obtuvo una reducción de la pena, evitando más de 30 años de prisión.