Un ciudadano francés de 79 años, identificado como Jacques Leveugle, es investigado por la fiscalía de Grenoble por múltiples cargos de violaciones y agresiones sexuales contra al menos 89 menores. Los hechos, que se remontan desde 1967 hasta 2022, habrían ocurrido en diez países de Europa, África, Asia y América Latina, según datos oficiales proporcionados por el Ministerio Público francés.
Leveugle, quien no contaba con acreditación formal en educación, se desempeñó durante décadas bajo el pretexto de realizar labores docentes. Se presentaba como profesor de idiomas, tutor o coordinador de campamentos juveniles, lo que le permitió tener acceso cercano a adolescentes entre 13 y 17 años en diversos contextos institucionales.
El descubrimiento que desencadenó la investigación
La causa se inició en 2023 cuando un sobrino del acusado halló una memoria USB con evidencia documental de los abusos. El dispositivo contenía textos y fotografías que describían los delitos a lo largo de más de cinco décadas, lo que llevó a presentar una denuncia formal ante la gendarmería francesa.
Hasta la fecha, se han identificado formalmente a 40 víctimas, principalmente de nacionalidad francesa. Sin embargo, la fiscalía reconoce que el uso de seudónimos y referencias incompletas en los archivos dificulta el rastreo total, por lo que ha lanzado un llamado internacional para recibir nuevos testimonios.
Un recorrido global sin supervisión
Leveugle, quien inició estudios en literatura pero no concluyó una carrera docente, ejerció funciones educativas en países como Alemania, Suiza, Portugal, Marruecos, Níger, Argelia, Filipinas, India, Colombia y Nueva Caledonia. En cada lugar, se integró bajo actividades vinculadas a la enseñanza de idiomas y formación cultural.
Según las autoridades, también ofrecía apoyos económicos y acompañamiento personal, lo que le permitía establecer vínculos prolongados con los menores. Su constante movilidad internacional y la ausencia de sistemas de alerta compartidos entre países facilitaron que sus acciones continuaran durante décadas sin ser detectadas.
La evidencia y las confesiones
La memoria USB hallada contenía 15 volúmenes de memorias personales, que incluían fechas, lugares y perfiles de las víctimas. Esta documentación se convirtió en la base principal de la investigación judicial. El fiscal Étienne Manteaux afirmó que el análisis técnico continúa, con el fin de verificar identidades y localizar posibles testigos en el extranjero.
Durante los interrogatorios, Leveugle
reconoció su participación en dos homicidios dentro de su familia
.
Declaró que asfixió a su madre en la década de 1970 y a su tía, de 92 años, en los años noventa
. Estos hechos, aunque constituyen una causa paralela, han sido incorporados a la investigación general.
Avance del caso y cooperación internacional
El acusado ha permanecido detenido desde febrero de 2024 en un centro penitenciario cercano a Grenoble. Aunque parte de los delitos cometidos antes de 1993 podrían estar prescritos bajo la legislación francesa, la fiscalía continúa la investigación para documentar todos los hechos y garantizar el acceso a la justicia para las víctimas identificadas.
Se han habilitado canales oficiales para que posibles víctimas o testigos en el extranjero puedan aportar información. El proceso judicial se encuentra aún en fase de instrucción, con cooperación internacional activa y recolección continua de pruebas.