Un adolescente de 13 años, expulsado previamente de la secundaria Kingsbury High School en el noroeste de Londres, logró ingresar al plantel el 11 de febrero tras escalar un muro y vestir su antiguo uniforme. Una vez dentro, recorrió los pasillos con aparente tranquilidad y comenzó a atacar con un cuchillo a varios estudiantes.
Intervención y detención
Uno de los jóvenes heridos logró huir y activar la alarma de incendios, alertando a docentes y personal del colegio. Profesores y policías presentes en el lugar intervinieron rápidamente, logrando someter al agresor y desarmarlo. El menor fue trasladado a una estación policial para ser interrogado.
Estado de las víctimas
Dos estudiantes resultaron gravemente heridos durante el ataque: uno de 12 años y otro de 13. Ambos sufrieron cortes severos en el cuello y el torso, y permanecen hospitalizados en condición crítica. Aún no se ha revelado el motivo que impulsó al adolescente a cometer el ataque.
Antecedentes y cargos
Las autoridades confirmaron que el joven tiene antecedentes penales. Actualmente enfrenta cargos por intento de asesinato mientras las investigaciones continúan. Hasta el momento, no se ha emitido información oficial sobre posibles motivaciones o planificación previa del evento.