Con el encuentro entre Benfica y Real Madrid a la vuelta de la esquina en los playoffs de la UEFA Champions League, José Mourinho, actual técnico del equipo portugués, ofreció una conferencia de prensa cargada de declaraciones de peso. El estratega luso no ocultó su profundo respeto por el conjunto merengue, al que dirigió en el pasado, y advirtió sobre el peligro que representa un equipo con su historia llegando con motivaciones heridas.
Respeto y advertencia hacia el conjunto blanco
“Jugaremos la primera parte con cabeza, ambición y confianza. Sabemos lo que les hicimos a los reyes de la Champions League… están heridos. Y un rey herido es peligroso.”
Mourinho destacó que, pese a los recientes tropiezos del Real Madrid, su legado en competiciones europeas y su capacidad de reacción bajo presión hacen del partido una prueba de alto riesgo. Subrayó que enfrentar al club blanco nunca es sencillo, especialmente en eliminatorias, donde la historia y el peso institucional influyen de forma determinante.
Experiencia en cruces de alto voltaje
El técnico, conocido por su historial en competencias continentales, reiteró su postura de que ningún resultado en la ida debe considerarse definitivo. Con tono sereno pero firme, afirmó su confianza en la capacidad de su plantel para competir al más alto nivel.
“Estoy muy acostumbrado a este tipo de partidos… la gente piensa que necesitas un resultado determinado en la ida. Yo digo que no hay un resultado definitivo.”
Mourinho también abordó la relación con la afición madridista, reconociendo el cariño que aún siente por quienes lo apoyaron. Sin embargo, fue claro al descartar cualquier regreso al club.
“Lo di todo por el equipo. Hice cosas buenas y malas, pero me dejé el alma. No quiero alimentar historias que no existen. Hay cero con el Madrid”.
Regreso emotivo al Santiago Bernabéu
El partido de vuelta marcará el regreso de Mourinho al estadio Santiago Bernabéu como entrenador rival, tras 13 años de ausencia en esas circunstancias. Aunque muchos esperan un duelo cargado de simbolismo personal, el portugués insistió en que el foco debe estar en el equipo blanco y su lucha por avanzar.
“A menudo la gente piensa en mí, pero cuando llegue allí, lo importante será el Real Madrid y su objetivo de clasificar.”
Pese a su deseo de eliminar al Real Madrid de la competición, Mourinho mostró un gesto de respeto hacia Álvaro Arbeloa, actual entrenador del conjunto merengue, deseándole éxito en la Liga.
“Me encantaría poder eliminarlos, pero también que Arbeloa gane la Liga. Es un gran chico y se lo merece”.