Un estudio difundido por CBS reveló que el 28% de los inmigrantes detenidos en Estados Unidos durante 2025 optaron por abandonar sus procesos legales y salir “voluntariamente” del país, una cifra que marca un nuevo récord en las últimas décadas. Este fenómeno se ha intensificado progresivamente a lo largo del año, alcanzando el 38% en diciembre, según datos basados en registros judiciales de múltiples años.
Aumento sostenido bajo la administración Trump
El incremento en las salidas voluntarias coincide con el endurecimiento de las políticas migratorias bajo la administración del presidente Donald Trump. Las autoridades han intensificado las detenciones y expulsiones, lo que ha generado un impacto directo en las decisiones de los migrantes, quienes cada vez ven menos posibilidades de continuar sus casos en libertad. El análisis no considera a quienes no llegaron a tener una audiencia ante un juez de inmigración.
Según CBS News, en 2025 apenas el 30% de las solicitudes de fianza fueron aprobadas, una caída significativa frente al 59% registrado en 2024, lo que limita fuertemente las opciones de los detenidos para permanecer en el país mientras resuelven sus procesos.
Historial comparativo y condiciones en centros de detención
Antes de 2025, el porcentaje más alto registrado de salidas voluntarias se había producido en 2018, con un 21%, mientras que en 1985 fue del 19%. El aumento actual representa una escalada sin precedentes en la tendencia de abandono de casos migratorios.
“Voluntariamente” a sus países de origen
Paralelamente, la población en centros de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) alcanzó niveles récord: para mediados de enero de 2025, cerca de 73.000 personas permanecían en estos recintos. Esta sobrepoblación ha sido señalada en múltiples denuncias por organizaciones de derechos humanos, que critican las condiciones y exigen reformas ante supuestas negligencias en los centros migratorios.
La revelación del estudio ocurre en un contexto de expansión de operativos migratorios por parte del gobierno de Trump, incluidas redadas y proyectos orientados a incrementar la detención y deportación de extranjeros indocumentados.