La legisladora local de Partido del Trabajo, Yohana Gilvaja, lanzó duras críticas contra Morena por mantener un discurso populista que, según afirmó, no se refleja en sus acciones concretas. Aseguró que, pese a proclamarse defensores del pueblo, el partido oficial y sus aliados ignoran sistemáticamente las demandas ciudadanas y toman decisiones sin consultar.
Rechazo a proyectos impuestos sin consulta
“Vean el desmadre que tienen en Rosarito con el tema de los impuestos; vean el desmadre que hay en el Bulevar 2000, la gente no lo quiere, ya hicieron plebiscito y la gente no quiere… no escuchan. Se siguen colgando del discurso de la gente, pero en la calle no es así”, manifestó Gilvaja, haciendo referencia a proyectos locales que han generado controversia.
La diputada señaló que estas actitudes se repiten en múltiples frentes, incluso cuando existen mecanismos formales de participación ciudadana, como los plebiscitos, que son ignorados por las autoridades morenistas.
Aprobación del proyecto de desaladora en medio de polémica
La crítica se intensificó tras el debate legislativo sobre el endeudamiento estatal para financiar la construcción de una planta desaladora en Playas de Rosarito. A pesar de los argumentos presentados por los partidos de oposición, la iniciativa fue aprobada con 19 votos a favor y 6 en contra, gracias al apoyo de Morena y sus aliados.
“Nos invitaron a ir a donde va a ser la desaladora y oír las explicaciones, pero al final del día aquí gobierna el voto ponderado”, expresó Gilvaja, subrayando que, aunque se escuchan las opiniones, no se toman en cuenta.
Desigualdad en el trato a diputados y falta de transparencia
La legisladora denunció que hubo una diferencia marcada en el trato hacia los diputados: mientras a ella la invitaron tres días antes para revisar el tema, a los integrantes del PAN no los contactaron en absoluto. “Quiere decir que hay diputados de primera y de segunda, ahí es donde te das cuenta de las groserías que hacen, lo institucionales que son”, acusó.
Reconoció, sin embargo, que el secretario de Hacienda, Andrés Pulido, fue el primer funcionario que la llamó directamente para informarle sobre el proyecto, un gesto que valoró positivamente en medio de la crítica generalizada.
Legisladores como “oficialía de partes”
Gilvaja lamentó que en el Congreso del Estado se esté perdiendo el sentido del debate y la fiscalización, al grado de sentirse como una “oficialía de partes”. Afirmó que no les permiten ejercer plenamente sus funciones, ya que las decisiones ya están tomadas de antemano por el partido en el poder.
“Se siguen colgando del discurso de la gente, pero en la calle no es así”
La diputada insistió en que, aunque reconoce la necesidad de una planta desaladora, el problema radica en el modelo de financiamiento basado en deuda, que podría comprometer las finanzas estatales y, finalmente, repercutir en los ciudadanos mediante aumentos en el costo del agua.