En un partido lleno de giros y emociones, el Wrexham no logró asegurar su clasificación para los play-offs de ascenso a la Premier League tras igualar 2-2 contra el Bristol City fuera de casa. A pesar de haber tomado ventaja en dos ocasiones durante el encuentro, los Red Dragons terminaron cediendo un punto que, en la lucha por el ascenso, podría resultar decisivo. El resultado deja al equipo de Phil Parkinson empatado en puntos con el Derby County, que actualmente ocupa la sexta posición en la tabla de la Championship.
Los galés abren el marcador con una jugada afortunada
El partido comenzó con dominio del balón por parte del Bristol City, que controló las primeras acciones. Sin embargo, fue el Wrexham quien rompió el empate con una típica jugada de contragolpe. Un centro desde la banda de Callum Doyle fue desviado dentro del área, y Oliver Rathbone, en medio giro, aprovechó el rebote para enviar el balón al ángulo superior. El gol, su sexto de la temporada, dejó sin reacción al arquero Radek Vitek, considerado uno de los mejores porteros de la categoría.
Tras el tanto, el conjunto visitante mostró mayor solidez defensiva, limitándose a contener el ímpetu local. Pero el equilibrio cambió apenas tres minutos después del descanso, cuando Sinclair Armstrong, ingresado al medio tiempo, aprovechó un espacio reducido en el área y definió con precisión desde un ángulo cerrado para igualar el marcador.
Confusión y polémica en el segundo gol visitante
El partido se volvió más abierto, con ambos equipos generando peligro. En una nueva jugada de peligro por la banda izquierda, otro centro de Doyle generó caos en el área. Tras varios rebotes y desviaciones, el balón terminó en el fondo de la red, acreditado como autogol de Joe Williams. Lewis O’Brien celebró el tanto, pero los locales protestaron airadamente, argumentando fuera de juego en la jugada previa.
El Wrexham tuvo la oportunidad de sentenciar el partido cuando Kieffer Moore le dio un pase inteligente a George Dobson en los últimos quince minutos. El mediocampista, de 28 años, falló el disparo y cayó al suelo visiblemente frustrado. Ese error se castigó poco después.
El gol del empate y las polémicas finales
A dos minutos del final, el sustituto Max Bird conectó un potente disparo de primera intención que se coló por debajo del larguero, nivelando definitivamente el marcador. Los jugadores del Wrexham mostraron desolación al final del encuentro, pero tuvieron un respiro cuando Delano Burgzorg vio anulado un supuesto penalti en tiempo de reposición y, en su lugar, fue amonestado por simular una falta tras un contacto mínimo. En los últimos segundos, Dobson tuvo otra clara oportunidad, pero volvió a fallar frente al arquero.
Doyle, figura del partido; Dobson, bajo rendimiento
Callum Doyle fue la pieza clave en el juego ofensivo del Wrexham, participando directamente en ambos goles con centros peligrosos desde la banda izquierda. Además, cumplió con eficacia en defensa, conteniendo los ataques por la derecha del Bristol City. Su actuación fue fundamental para que el equipo sumara un punto, aunque no lograron los tres que necesitaban.
Por el contrario, George Dobson fue ampliamente criticado por su actuación. Entró en los últimos 20 minutos y desperdició dos claras oportunidades para definir el partido. La primera pudo atribuirse a un pase desfasado, pero la segunda llegó en el momento más crítico y fue fallada de forma grosera, cuando solo tenía que definir frente al portero.
“Fue un partido reñido en Bristol, pero era importante para el Wrexham no perder”
El partido recibió una valoración de cuatro estrellas sobre cinco, reflejando su intensidad, drama y nivel competitivo.